Elly de la Cruz empezó la temporada 2025 con el brillo que lo convirtió en uno de los talentos más seguidos de las Grandes Ligas. Su primera mitad fue eléctrica: en 97 partidos antes del Juego de Estrellas acumuló 18 jonrones, 63 impulsadas, 42 bases robadas y un promedio de .284 con OPS de .854, números que lo situaban como motor de la ofensiva de los Rojos de Cincinnati.Sin embargo, como ya había ocurrido en 2023 y 2024, su producción cayó drásticamente en la segunda mitad. Este año en 60 juegos posteriores solo bateó .239, con 4 jonrones y OPS de .675. Fuera de los tres primeros bates reviveEl manager de los Rojos optó por mover a De la Cruz fuera de los primeros turnos, colocándolo en la parte media-baja del lineup. Pasó de ser tercer bate habitual (con más de 580 apariciones en ese puesto) a turnos como sexto y séptimo, donde la presión inmediata de ser “el hombre” ofensivo disminuye.En esos escenarios ha mostrado señales de vida. En apenas 11 turnos como sexto bate, su línea ofensiva es de .273/.467/.636 con OPS de 1.103, incluyendo un jonrón y cuatro impulsadas. Incluso como séptimo, aunque con pocas oportunidades, ha vuelto a mostrar disciplina al plato y capacidad para embasarse.El momento justoLa reacción llega cuando Cincinnati más lo necesita. Los Rojos se mantienen en la pelea por la postemporada, alternando victorias clave frente a rivales directos como los Cardenales y los Cachorros.Aunque el perdió la noche del martes 23 de septiembre Elly de la Cruz disparó tres hits, incluyendo su jonrón 21, y alcanzó bases en cuatro turnos. RELACIONADAS Béisbol Elly de la Cruz: el enigma de sus segundas mitades
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Fuente: Diario Libre

