Site icon El Seis

Madre a los 13, hija asesinada a los 7 años en Los Guandules

Emailing Coronado la niña de siete años que falleció el pasado sábado tras ser víctima de abusos en el sector Los Guandules era la mayor de tres hijos de Estefani Morla Coronado, quien actualmente tiene 21 años y que quedó embarazada a los 13.Estefani administra un pequeño mercado en Peralvillo, Monte Plata, con el que sostiene a sus otros dos hijos, de 6 y 4 años. El padre de la niña murió, según relató la madre.Emailing estaba bajo el cuidado de su tía, Yokeiry Coronado de la Cruz, quien había solicitado que se le delegara la niña con la promesa de brindarle mejores condiciones de vida. Sin embargo, la imputada no la inscribió en la escuela.El pasado sábado, la médico legista certificó que el cuerpo de la menor presentaba golpes contusos, quemaduras y laceraciones.Según vecinos de la zona, habían notado los signos de maltrato y llegaron a denunciarlos ante el Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani), luego de que la niña bajara un día de la vivienda con el encargo de jugar números en una banca de lotería y, con signos de sed y deterioro físico, se tomó el agua de la cubeta de trapear. Los denunciantes afirmaron que desde la institución se les pedían pruebas, aunque Conani negó que existan registros de esas denuncias. RELACIONADAS Justicia La niña de siete años muerta en Los Guandules fue torturada por al menos dos meses Prisión preventivaEl Ministerio Público solicitó prisión preventiva contra Yokeiry Coronado de la Cruz y también para su pareja, Jeider Montero Medina, a quien imputa de ser cómplice, al considerar que estaba al tanto de los abusos y no los denunció.La abuela de la menor, Arisleidy Coronado, acompañada de Estefani, pidió que se aplique todo el peso de la ley contra los imputados.“A la niña la pelaron como si fuera un cerdo que estaban pelando. Fue una niña inocente de 7 años, ellos tienen que pagar”, expresó.“Es un abuso, mi propia hermana, sangre de su sangre también. Es un abuso porque la niña no se pudo defender (…) Yo necesito, por amor de Dios, que se haga justicia”, agregó la abuela.Explicó que no fueron a visitar a la menor porque al principio la llamaban y hablaban con ella, pero que en los últimos días Yokeiry respondía que estaba en el baño y cuando salía la mostraba “bien abrigadita”. Añadió que pensó que estaba en salud porque aparecía bien vestida y peinada, aunque nunca pudo verle el rostro.Estefani Morla Coronado había sufrido un accidente y esperaba recuperarse para visitar a su hija.

Esta noticia continúa desarrollándose. Para más detalles y actualizaciones, los lectores pueden consultar la fuente original.

Contexto adicional: Esta información forma parte de la cobertura continua de los acontecimientos más relevantes que impactan a la República Dominicana y el mundo.

Fuente: Diario Libre

Exit mobile version